Si se valora la Amazonía, su protección sería más eficiente: Devia Castillo | El Nuevo Siglo
CARLOS DEVIA Castillo, profesor de la facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana /Foto YouTube
Jueves, 19 de Octubre de 2023
Redacción Política

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuáles son los dos principales problemas que están afectando la Amazonía y que requieren de una rápida intervención de las autoridades?

CARLOS DEVIA CASTILLO: El primero está asociado a la gobernabilidad del territorio, que se evidencia en una situación de deforestación. El problema de gobernabilidad del que estamos hablando tiene que ver con que son territorios con aspectos legales establecidos, los cuales no se cumplen.

El segundo problema de gran envergadura está asociado al cambio climático, relacionado a un aumento de temperaturas que generan incendios forestales y sequías, que, a su vez, conducen al deterioro de la calidad del agua.

ENS: ¿De qué manera el cambio climático está afectando dicha región?

CDC: La modificación de los regímenes de lluvia y temperaturas hacen que árboles que resistían las condiciones de sequía ya no lo estén haciendo, por lo que mueren. Cuando mueren se convierten en combustible para el fuego.

Usualmente, la Amazonía está sometida a amenazas relacionadas con el fuego, pero si los árboles están en perfectas condiciones, las llamas no los van a afectar.

Políticas públicas

ENS: ¿Las políticas públicas implementadas por el Gobierno han sido suficientes para atender el problema en la Amazonía?

CDC: Hay políticas que son consecuente. Sin embargo, la forma en la que llegan, no son del todo adecuadas.

Como país tenemos las mejores reglamentaciones en cuanto al manejo de los recursos naturales, pero esas políticas no se implementan.

También considero que es importante modificar la forma en la que se perciben estos recursos naturales.

En la medida en la que haya una aproximación de esos recursos desde la productividad de su uso sostenible, sí habrá la posibilidad de garantizar su conservación.

Si se usan recursos y si son productivos en el país, puede haber mayor afán para protegerlos.

¿Qué es lo que pasa con los bosques? Como no tienen una aproximación de utilidad efectiva, es como que no importaran. Las cifras son impresionantes, pues más allá de un número de hectáreas que se queman o se pierden, lo que podemos agregarle una asignación económica. Así se pensaría que lo que se está quemando anualmente es la mitad del ajuste presupuestal del país, por ejemplo.

ENS: Hay expertos que aseguran que la Amazonía estaba llegando a un punto de no retorno por su estado crítico, ¿qué opina al respecto?

CDC: Hay dinámicas que se echan a andar y sobre las cuales no hay certeza de cómo funcionan. Sobre el punto de no retorno, se puede especular demasiado.

Pensar en un punto de no retorno puede ser efectivo, en lo que tiene que ver con el nivel de incertidumbre hacia la pérdida de los bosques.

Promesas

ENS: Se prometen muchos recursos nacionales e internacionales para la Amazonía. ¿Se están viendo en la realidad?

CDC: No hay muy buena efectividad, en la medida que hay demasiados trámites y requerimientos para la entrega de recursos.

Las estructuras administrativas, en algunos casos, ahogan algunos proyectos y la ejecución de los mismos.

Usualmente, dicen que por cada 100 pesos llegan 2 a la región. Los otros 98 pesos se gastan bien, pues hay que gastar en tiquetes aéreos, viáticos, impuestos y demás.

Además, los proyectos en el campo deben incorporar las dinámicas del campo. Entonces, un proyecto de seis meses y un año se queda corto, entendiendo que hay una época de lluvia y sequía, por lo que no sabemos qué pasa exactamente durante ese tiempo. Los proyectos deben tener cinco años para poder tener ajustes.

ENS: Desde su punto de vista, ¿qué debe hacer el Gobierno para proteger la Amazonía?

CDC: Debe haber un cambio de enfoque sobre la forma en la que se ve la Amazonía desde el país. No tiene que verse solo como algo bonito, sino como algo que encaja de manera adecuada en un proceso de desarrollo.

Desde el Gobierno se debe establecer una política clara para poner a funcionar esa porción de tierra, que representa una cuarta parte del país.

Hay que pasar de un concepto invaluable (vale mucho y no se sabe qué hacer con eso) a uno apreciable (que tiene precio y representa beneficios económicos para la nación).